Mi amiga Julieta, anoche: “no sé nada de él desde hace tres días”, “ha subido un Stories comiendo con una amiga”, «Qué horror, moriré soooola”.
Yo, paquete de palomitas y copa de vino en mano escuchando el drama.


CUANDO ESTOY SEMBRADA ESCRIBO; CUANDO NO LO ESTOY TAMBIÉN HABLO. RUBIA, CERVEZA Y RUNNING.
Mi amiga Julieta, anoche: “no sé nada de él desde hace tres días”, “ha subido un Stories comiendo con una amiga”, «Qué horror, moriré soooola”.
Yo, paquete de palomitas y copa de vino en mano escuchando el drama.


A la vida le pido que se me ilumine la cara un martes cualquiera porque he pedido una caña y el camarero la ha acompañado de un buen pincho de tortilla. También le pido tener un ratito el miércoles para leer un libro antes de acostarme y vibrar el jueves en un concierto improvisado. Ya es viernes, ¡bailemos!

A la vida le pido sonreír el sábado por las agujetas que tengo y que no sé si me recuerdan que mis entrenamientos van por el buen camino, o que anoche estuve a dos movimientos de convertirme en gogó profesional. Y que la vida no se olvide de que el domingo me encanta tomar de aperitivo una tapita tapaza de callos, después de haber corrido 10 kilómetros con el sol en la cara (callos y caña son el mejor ‘recovery’, lo dice un estudio de la Universidad de las Rubias, Runners y Cerveceras).

Supongo que tendré que acostumbrarme a levantarme el lunes con unas ojeras de las que cuelgue el cartel de: ‘a menos que seas un café, que nadie le dirija la palabra a esta señora rubia’.

Eso no me lo pido, pero me imagino que son la consecuencia de que la vida me dé el resto de cosas, así que WELCOME REFUGEES OJERAS. Tengo un corrector buenísimo para esas ‘heridas de guerra’. Por cierto, he adquirido un billete de avión a un nuevo destino.
¡Ya es martes!

2018.
El mundo sigue, la A-6 ya está desbloqueada, la República Catalana sigue teniendo los mismos reconocimientos internacionales que Tabarnia, tenemos frío y algún kilo de más, pero tampoco estamos tan mal, ¿no?
Aun así, me he dado cuenta de que, pese a estar a mediados de enero, yo todavía no he hecho el pertinente balance de 2017. Sé que lo normal sería haberlo hecho en diciembre, pero yo no soy normal, estaba de vacaciones en la playa y se me ha echado el buen tiempo encima, así que he elaborado mi balance hoy (las rubias somos así, hacemos las cosas cuando nos da la gana). En realidad no es un balance ‘al uso’ (las rubias también hacemos las cosas como nos da la gana); es una lista con el TOP 10 de ‘cosas bonitas’ que me han dicho en 2017 (la lista tiene un orden totalmente aleatorio). Ahí va:
1. «¡Qué guapa sales en esa foto! NO PARECES TÚ». Gracias, Sara.
La guapa la desea.
Eso es así. Ser guapa es un suplicio, no podemos ir por la calle sin pararnos en cada espejo a contemplarnos, por lo que siempre llegamos tarde a nuestras citas; en el control del aeropuerto SIEMPRE nos cachean (una vez los policías se pelaron por ver quién me cacheaba y perdí el avión); a veces, nos cuesta engordar y tenemos que pasarnos temporadas comiendo donuts y bebiendo cerveza; nos duele la cara simplemente por ser guapas; nadie nos valora por nuestra inteligencia suprema; y para colmo, ser guapa es carísimo… yo me gasto mucho dinero en ropa porque ¡todo me queda bien!
Por eso envidio a las feas.

Ya es noviembre, mes de castañas y de que os den calabazas, mes de ponerse el bigote (#movember), mes de empezar a utilizar abrigos y bufandas, pero por encima de todo sé que tenéis una fecha especial señalada en vuestro calendario: el DIECINUEVE (19) DE NOVIEMBRE, MI CUMPLE.

Como buena Escorpio, me gusta anticiparme a los problemas (a los míos y a los vuestros) y como empiezo a sentiros estresados con el tema, he hecho una lista de regalos. Empezad a ahorrar, que mi amor tiene un precio y una forma determinada (si no os da tiempo a comprarlos antes de mi cumple, ya sabéis que acepto regalos durante todo el mes año): Continuar leyendo «¡HOLI NOVIEMBRE!»