JUNIO.

Este junio he vivido varias vidas.

He sido muy feliz bajando descalza a la playa en un pueblecito de la Costa Brava y dándome un baño en el mar antes de las diez de la mañana. Me he sentido Mowgli. He encontrado una barra de labios que me favorece (esto merece más celebración de la que parece). Me he sentido Brigitte Bardot. Y he cerrado con éxito una misión médica. Me he sentido Superwoman.

En otro orden de cosas, seguimos esperando a que el semáforo se ponga en verde. Pero este mes, al menos, ya está en ámbar.

Todavía no he encontrado espejo para casa. Aunque siendo justos, tampoco lo he buscado. Y por lo visto, los espejos no llaman al timbre.

No me entenderéis del todo. Pero tampoco pasa nada.

Deja un comentario