HELADO DE LIMÓN.

Empiezo a escribir esto en medio del mar, acunada por el agua y bajo los efectos de una botella de vino que ya ha quitado bastantes piezas del Jenga que es mi cerebro.

El sol se derrite en el horizonte como si fuese un helado de limón. Me gusta pensar que es por el efecto de la luna, que desde el otro lado del cielo desprende una energía casi tangible y sin mostrarse del todo, le pone ojitos de adolescente con ganas de comerse un helado la vida.

Siento el cerebro denso como la mantequilla fría, así que me lanzo al mar. Diez minutos después, envuelta en la toalla, releo lo que he escrito. Me quedo embobada mirando al cielo, no cambio ni una coma. Me gusta la actitud de la luna, tiene la fuerza de alguien que vive abrazando los sueños, creyéndose capaz de derretir al sol.

LAS CANCIONES DEL VERANO.

Para conocer las verdades del universo no hace falta leer a Platón o Aristóteles. Para conocer las verdades del universo solo hay que escuchar las canciones del verano (las canciones de antes, no las de ahora que solo hablan de ‘oh mami, dame más’).

Por ejemplo, las grandes filósofas Sonia y Selena dijeron la primera gran verdad: “cuando llega el calor los chicos se enamoran”.

Otro ejemplo con otra gran verdad, salió de esa corriente llamada Azúcar Moreno: “si no quieres discutir y te quieres divertir escúchame bien ¡solo se vive una vez!”.

Las lista es bastante infinita, pero aquí tengo límite de letras, así que si en este momento las verdades mencionadas no te sirven pa’ná porque, por ejemplo, vives en Galicia dónde no para de llover y no hace calor (la aplicación del lema de Sonia y Selena sería compleja), os dejo una letra universal y de libre interpretación: Aserejé, ja deje tejebe tude jebere. Sebiunouba majabi an de bugui an de buididipí.

En esta foto estoy estoy bailando y cantando esa canción para invocar al dios sol, a ver si se deja ver un poquito (aunque no soy filósofa, soy muy apañada y me busco la vida).

PONME UN CAFÉ.

Y vosotros ¿cuántos cafés os tomáis al día? Yo dos.

En verano muchas veces le pongo hielo. Y con leche de almendras, a poder ser. No soy alérgica a la lactosa, ni me he sumado a la moda de las leches vegetales porque digan que es más sano, me pasa desde pequeña. Pero no me di cuenta hasta que fui mayor. Se me infla la barriga como un (pez) globo. De pequeña creía que era normal ir al cole con el estómago hinchado y revuelto después de desayunar un tazón de colacao con medio paquete de galletas, claro. Que diréis “y ahora resulta que la leche te hincha, pero después te inflas a cervezas”. Bueno, mira, prioridades, pero me estoy yendo por las ramas.

Y es que hoy ya llevo tres cafeses y me siento mas espídica que una ardilla chutada de estupefacientes. Creo que voy a ir al súper, a bailar el pollo, a un partido de rugby y después terminare de hacer el cambio de armario. Y vosotros ¿cuántos cafés os tomáis al día?

QUÉ SUERTE

Ya está aquí esa temporada de: ya sabéis. Viajes, fines de semana fugaces de sol, piel de gallina al meterse en el agua, pero qué gusto a la vez.

Qué suerte. Ya está aquí esa temporada en la que se está más guapa. Porque dicen que tomar el sol no es bueno, pero se tiene el guapo subido, eso es así. Vivir. Qué puestas de sol, qué colores, carrerita a la orilla porque cómo quema la arena. Besos de sal. Litros de after-sun. Calippo de lima limón. Conciertos al aire libre. El primer sorbo de una caña. A quién no le va a gustar esta temporada. Cuantas historias por escribir. Qué os voy a decir que no sepáis. Qué alegría y que divertida es esta temporada que ya está aquí.

SAN ISIDRO.

Cuentan que la abuela de Bob Dylan le dijo cuando era joven que la felicidad no se encuentra en la meta después del camino, sino que el propio camino es la felicidad.

Y también que debes ser amable con todas las personas de tu alrededor, porque todo el mundo está luchando una dura batalla.

Esto lo he leído en un libro de un autor coreano que, tras varias recomendaciones, empecé a leer un poco escéptica. Todavía no me lo he terminado, pero me está pareciendo un regalo de historia. Así que como hoy, miércoles 15 de mayo es San Isidro y tengo todo el día para mí sola, voy a terminármelo mientras tomo el sol.

Ni barquillos, ni chotis, ni pradera.

Después nadaré un rato o iré a darme un masaje.

Feliz San Isidro y viva Madrid.