La Virgen de la Paloma (Santa Palo) es una advocación mariana de Madrid. Sin ser la patrona oficial de dicha villa (lugar que ocupa la Almudena), tradicionalmente se la considera «patrona popular de los madrileños».
PATRONA POPULAR DE LOS MADRILEÑOS. Eso es ser como la princesa del pueblo, pero mejor.
Esta tarde he dormido una siesta de 15 minutos; corta pero intensa—como mandan los expertos—. Lo de intensa lo digo porque durante ese escaso cuarto de hora, he soñado que yo era el burro de los músicos de Bremen y que me llamaban para actuar esta semana en el Festival Noroeste.
Concretamente yo tocaba la trompeta. No sé si es el calor o la fama, pero algo se me está subiendo a la cabeza.
Os dejo con un escáner de mi cerebro ‘descansando’ mientras yo duermo.
Escribo estas líneas bajo los efectos de los antihistamínicos. Dopada. Somnolienta. Con la cabeza más pallá que pacá, así que no me hago responsable de las opiniones vertidas en este textito (aunque el titulo del post NO está mal escrito).
Alergia primaveral o calor veraniego, pero todo a la vez no, por favor. Pues a mí me falta el apartamento en Torrevieja para llevarme el pack completo.
Esta mañana, mientras hacía recados por mi ciudad, me encontré con una ex compañera del cole, que en su momento no me caía bien. Intenté hacer el amago de coger el móvil para disimular haciendo como que hablaba por teléfono, pero no me dio tiempo. Es lo que tiene estar dopada, los reflejos brillan por su ausencia. Ya lo decía Lance Armstrong ¿o era al revés?
—Uy Palo, ¿qué te pasa en los ojos? ¿Te emociona verme o es que La Coruña te produce nostalgia? —me dijo mi ex compañera del cole.
En ese momento, me arrepentí de no haberme puesto las gafas de sol pese a la niebla matutina típica de La Coruña.
—Tengo alergia— respondí más seca que la frente de una momia. Tuve ganas de preguntarle el motivo de que ella tuviese el pelo del color del agua sucia de fregar, pero como, aunque alérgica, soy educada, me contuve y me despedí.
—Te dejó que tengo prisa, que alergia verte.
Mi ex compañera del cole se quedó mirándome como las vacas miran al tren pasar. Que los términos alergia y alegría solo se diferencien por la colocación de una letra es una de las mejores fantasías de nuestro idioma.
No sé si tiene mucho sentido lo que os he contado o si esto os reafirma en que lo mío es un caso de diván, pero ya sabéis, todo es producto de vuestra imaginación los antihistamínicos; hoy tengo el talento justo para hacerme unas palomitas y ver el debate. No me pidáis que desenfunde mi mejor pluma.
Hace una semana escribí en un cuaderno que me gustaría patinar, volver a la Escuela de Escritores, ir de nuevo a Paris y escribir otro libro. Tres días después, recibí un mail de la Escuela de Escritores diciéndome que esta semana empezaba un curso llamado Pensar tu próxima novela y que creían que me podía encajar (hacía dos años que no me comunicaba directamente con ellos) ¿Casualidad? No lo sé, pero quizás en septiembre escriba que quiero ser la novia de Thor, a ver si el cuaderno hace su magia (ahora que llega el verano no me viene bien).
Ayer fue mágico e hicisteis que volviese a sentir que esto es real y que tiene sentido ✨ porque ayer en Fnac me sentí como en el salón de casa (un salón más grande, pero igual de cómodo) porque jugar en casa es lo que tiene, estamos en familia.
Como dije al principio de la presentación, vivimos en una época en la que el tiempo es oro y por eso, el hecho de que ayer os organizaseis, reagendaseis compromisos, os escapaseis un poquito antes del trabajo, para pasar un ratito con nosotros, es un regalazo. Gracias por vuestro tiempo y por vuestro cariño. ¡Ayer abarrotasteis Fnac y agotasteis TODOS los libros!: Paloma, menudo éxito, ¡se han agotado los libros!, me dijo Rubén (organizador del evento), mientras yo firmaba y la cola se perdía por el pasillo principal ¡Qué paciencia tenéis para haber esperado esa cola! Si alguien se ha quedado sin libro o sin firma, decídmelo y nos organizamos, que ya tengo fechas para nuevas firmas 🤭
Lo que todavía no tengo son palabras para describir lo que viví ayer y lo que estoy viviendo estos meses, porque precisamente hay que vivirlo. No me quiero extender más. Gracias Ra, por ser el mejor director de orquesta, sin ti la presentación habría sido mucho menos amena guay. No tengo ninguna duda. Gracias Manuel, tu testimonio ha aportado muchísimo valor y la gente tiene que saber la labor que hacéis desde Down Coruña. Gracias Fnac por hacernos sentir como en casa y por dejar que me quedase firmando ‘un poquito’ más allá de la hora de cierre. Y a ti, Zape, ¿qué te voy a decir que no sepas? Gracias siempre ♥️