MAMÁ

Mi madre no llegó a enterarse de que publiqué un libro, ni de que me corté el pelo a la altura de la barbilla, ni de que unos meses después de que ella se fuera, yo me fui a Formentera con mis amigas a recordar como era reírme sin culpa.

Mi madre no sabe que he cambiado algún pañal, ni que he dormido en el desierto o que he vuelto a ir a Eurodisney. Tampoco sabe que me he atrevido con el bótox y que contra todo pronóstico, no me desmayé con las agujas. No sabe que tuve Covid ni que he vuelto a cambiar Madrid por Coruña.

No pude llamar a mi madre para contarle mis dudas el día en que todo saltó por los aires y sin ser del todo consciente, empecé a recorrer un camino al lado de alguien que me hace ver el mundo mucho más bonito. Porque aunque en mi corazón se ha quedado un hueco que solo ella puede llenar, sí se puede volver a ser feliz.

Mi madre no llegó a enterarse de que me compré un bolso carísimo que apenas uso porque no me cabe ni el móvil. Ni que ahora me río más de lo que nunca creí posible. Tampoco sabe que he hecho el Camino de Santiago y se lo dediqué a ella, ni que sigo yendo a Formentera todos los octubres.

No sabe que he plantado margaritas en su honor, ni que a veces hablo sola, como si pudiera escucharme. No sabe que aunque han pasado años, hay días en que me sorprendo pensando “esto se lo tengo que contar a mamá”.

Aunque en el fondo creo que sí lo sabe. Me lo dice cada vez que sale el arcoíris. También cuando pongo sus típicas frases en mi boca. O cuando me preocupo demasiado por alguien y me vuelvo un poco ‘intensa’, igual que ella.  A veces me sorprendo frente al espejo, evaluando si mi modelito me queda ‘ideal’ o simplemente ‘mono’ y descubro que, sin darme cuenta, me muevo igual que ella.

Supongo que eso es lo que pasa con las madres, una parte de ellas se queda habitando en nosotros y por eso, aunque no estén, están.

Feliz Santo, mamá.

Fuiste, eres y serás insuperable.

2 respuestas a «MAMÁ»

Deja un comentario