Será porque hay luna llena y eso a los lunáticos, nos altera.
O a lo mejor es porque nunca nadie te había mirado así.
Será porque pese a saber que jamás encontrarás los vaqueros perfectos, no cesas en tu búsqueda y te armas con la paciencia de unos padres primerizos cada vez que vas de tiendas.
O a lo mejor es que nunca nadie te había traído margaritas, y eso que desde pequeña siempre has estado arrancando pétalos a golpe de me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere. Me quiere.


A tu búsqueda de unos vaqueros perfectos yo aportaría la búsqueda de la mochila fotográfica perfecta. Que tampoco existe, pero en cada nueva búsqueda, se pone la misma ilusión y pasión.