Excepto para el dulce, soy early bird para casi todo. Para el dulce no, porque es por la tarde cuando el chocolate me pone ojitos y yo no me resisto. Por eso me gusta desayunar una tosta de salmón con aguacate en vez de granola con plátano. Soy early bird porque por la mañana tengo la mente más despejada para escribir. Y a la hora de estudiar, siempre he sido más de madrugar que de trasnochar. Y esto también aplica para el deporte: morning run, morning gym. Conclusión: prefiero poner las calles que quitarlas (esto no aplica al fin de semana, me gusta cerrar bares).

Ayer me invitaron a correr con el Running Club de Oysho. Y la quedada era a las 20:00 en la explanada de Riazor. Estábamos a 29 grados, sí, 29 grados en La Coruña dindi siempri lluivi. Y la perezosa que llevo dentro no paraba de repetirme: ‘es mejor correr por la mañana, es mejor correr cuando no hace calor que te mareas, es mejor correr en ayunas porque si no, te sientes pesada y se te revuelve el estómago’. Blablabla. Pues de un manotazo mandé a esa vaga al sofá y yo me fui a correr. Y resulta que me encantó correr tan acompañada. Y resulta que hice un tiempo bastante aceptable. Porque tiraron de mí, sí, pero la que ponía una pierna delante de la otra era yo. Y resulta que llegué a casa con las endorfinas por las nubes y la perezosa que llevo dentro, en cuanto me vio la cara de felicidad, saltó del sofá y fue a esconderse debajo de la cama.

Correr en Madrid ya me aburría, lo confieso. La perezosa que llevo dentro intentaba retenerme con mil excusas: ‘si corres con tanto frío te vas a poner enferma, si corres con este calor te vas a desmayar, correr dando vueltas al Retiro es aburrido’. Y creo que por una vez, a esa vaga no le falta razón. Este año he corrido muy poco y en consecuencia, he empeorado muy mucho mis tiempos. Fuera motivación.
Pero llevo un mes en La Coru (dónde correr es un regalo) y poco a poco siento que la runner que llevo dentro vuelve. Si quiero correr acompañada para que me piquen y tiren de mí, como ayer, tendré que cambiar alguno de mis hábitos y horarios. Lo del desayuno salado espero poder mantenerlo, aunque dicen que tomarse un plátano a primera hora te da energía para todo el día (la rima ha sido accidental, disculpadme por ser tan genial #poetisadepalo).
Dentro motivación.





